Discernimiento-Rubén Cedeño

Para andar en la vida con un mínimo de tropiezos es sumamente importante hacer desenvolver el uso del Discernimiento.

Discernimiento es darse cuenta conscientemente y profundamente de las cosas, y en todas las escogencias tomar la decisión más acertada y beneficiosa para tu progreso espiritual y el de los demás. Actuar con Discernimiento es un asunto que lo tendrás que hacer a cada paso del Sendero. Si en toda escogencia se tiene el Discernimiento correcto, puede ser que pases por las pruebas más difíciles y ni cuenta te darás. Por esto dice el Maestro Koot Hoomi, que es uno de los “Seres de Luz” que más sabe sobre el transitar del Sendero Espiritual de los estudiantes en la tierra: “El primero de estos requisitos es el discernimiento; por lo cual entendemos, generalmente, la facultad de distinguir entre lo real y lo irreal, que conduce a los hombres a entrar en el Sendero”. Es esto, y mucho más aún; y debe practicarse no sólo al comienzo del Sendero sino a cada paso que en el se diere; cada día, hasta el fin.

Hay una antigua oración hindú que convoca el desarrollo del “Discernimiento”, apréndetela y repítela, que te hará mucho bien y dice así: “De lo irreal condúceme a lo real; De las tinieblas condúceme a la Luz; De la muerte condúceme a la inmortalidad”. Medita en esto constantemente porque te puede aclarar mucho el asunto del Discernimiento. “Irrealidad” es todo lo que posees externamente o sucede en la vida y no permanece, no es eterno, como es la ostentación del dinero, las posiciones materiales, los amores, las parejas, la apariencia física, los títulos, la posición económica, el cargo político o la profesión. Nada de eso es malo, pero darle más importancia que a Dios, que al Sendero Espiritual te trae sufrimientos porque son asuntos pasajeros que enredan, engañan y que al perderlos los sufres porque te encariñas con ellos, y si no te hacen sufrir en el momento, será después, porque todo lo pasajero, si te apegas a ello, a la larga trae problemas. Apréndete esto: “Solo es real la Voluntad de Dios que es todo aquello que es eterno, puro y perfecto”.

Cuando realmente percibes lo que es el “Sendero Espiritual” y el mundo de los “Seres de Luz”, todo lo demás comienza a perder interés en tu vida y sólo comienzas a anhelar a Dios, los Santos y los Maestros, sus vidas y sus presencias. Por eso es tan importante interrogarnos ante toda situación o decisión que tengamos que hacer: ¿Esto es eterno? ¿Esto me lleva hacia Dios? Y tomar la decisión de sólo quedarte con aquello que te santifique, te eleve, te llene de gracia a ti y a los demás.

Date cuenta a tiempo de no hacer y no irte con aquello que es efímero, pasajero o externo. A todo lo que embelese, te separe del sendero y traiga apegos, sufrimientos o desvíos decirle: “Esto no es la Voluntad de Dios para mí”, y reaccionar no aceptándolo mentalmente. Hay que estar alerta de no caer en el “maya espiritual” de las personas que engañan haciéndote creer que son espirituales y te desvían del verdadero sendero.

Todo aquello que engañe, embelese, no te conduzca a la armonía, la felicidad espiritual permanente o a la perfección, lo puedes rechazar mentalmente diciendo: “Le quito Poder”. Si lo haces con convicción mental y de todo corazón, eso que te puede traer problemas o te este perturbando comienza a desaparecer de tu vida. Pruébalo y veras por ti mismo los resultados.

Uno puede desenvolver el discernimiento y aliarse a lo Real y así poco a poco contactar el Cielo, al darnos cuenta que todo lo que existe externamente es como si fuera “VACÍO”, porque en el momento menos esperado desaparecen y quedan en NADA. Dios, los Maestros, el Sendero, tu Espíritu es lo único que permanece y por eso en la escogencia con “Discernimiento” hay que preferirlas. En esto consiste una de las pruebas más comunes del sendero. Por eso a todo lo que veamos que llame la atención ilusionando, distrayendo, produciendo apegos, enamoramientos pasajeros, moda, sufrimiento y deseo, digámosle: “Eso es vacuidad, prefiero a Dios y sus asuntos”.

Un alumno me ha preguntado que ¿si está en el buen camino, si es un buen trabajador de la Luz?. No sé mucho de eso, pero te voy a responder en base a lo que he visto y oído en los Seres que son verdaderamente grandes:

Observa primero si tienes a toda la gente que has conocido y conoces en el mundo en armonía con tu persona, si estás en perfecta unión y fraternidad con ellos, porque si Amas, no debes tener una sola deuda de amor en la vida.

Si te brindas en amor compasivo hacia los demás olvidándote de ti y de los beneficios que esto te pueda dar.

Si no vives una vida ilusoria creyendo que porque estás detrás de una consola de audio u ordenador diciendo cosas espirituales lo estás haciendo todo.

Si no te crees nada, porque al creerse en la buena con Dios y los Maestros estamos perdidos, los grandes santos y Maestros siempre vivieron convencidos que les faltaba Dios, necesitaban espiritualidad, que lo que hacían estaba mal y eso los condujo al Cielo.

Por Rubén Cedeño