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Discipulado - Rubén Cedeño

¿Qué es el discipulado? ¿Qué es un chela? ¿Qué tan cierta es la frase “cuando el discípulo está listo aparece el maestro”?, ¿Por qué Krishna dice que “éste es el camino más difícil”? ¿Por qué el chela debe forzar la entrada a un recinto vigilado y, desde entonces, debe luchar y conquistar; o morir?, ¿Qué significa la frase que alguna vez un Adepto le dijo a Madame Blavatsky: “Nunca se precipiten hacia nosotros por el chelado; esperen hasta que éste descienda sobre ustedes”?

Nos dice Blavatsky que la tarea principal del discípulo no es la adquisición de algún poder psíquico, si no que la verdadera tarea es que el chela se despoje del sentido imperante de la personalidad y que, mientras este sentimiento permanezca, será incapaz el discípulo de ir mas allá ante la puerta del ocultismo. ¿A que se refiere H.P.B. cuando afirma que “el sentimentalismo” no es la característica de un chela? ¿Puede una persona forzar al maestro para que lo acepte como chela o es algo que se deba dar con naturalidad?

El “discipulado” desde el punto de vista espiritual sucede cuando un aspirante o simpatizante espiritual se compromete seriamente a seguir una disciplina de estudio y prácticas bajo la dirección de un maestro o facilitador con la finalidad de servirle a la humanidad, logrando la sincronía con su Alma o “Cristo Interior”. Este suceso dicho en terminología oriental es lo que se denomina convertirse en un “chela”. Cuando a través del proceso evolutivo la persona ya ha salido de las 700 encarnaciones denominadas dentro del “Aula de la Ignorancia”, y ha transitado algo de las 70 encarnaciones dentro del “Aula del Aprendizaje”, orientándose espiritualmente, en algún momento comienza a buscar o se le presenta un instructor físico que lo va entrenando, y que le sirve a uno de los Maestros de la Gran Hermandad Blanca y dependiendo como se desenvuelva, siendo estudioso, amoroso, fiel, servicial, compasivo y cumplido, comenzará a vislumbrar la presencia del Maestro detrás de su facilitador físico, allí se dará cuenta que él, el otro, su Alma o Cristo y los miembros del Ashram con que trabaja son uno solo y como se comporte con uno se ha comportado con el otro. No siempre esto se hace difícil, depende de la línea discipular por donde se aborde, si es siendo una carmelita descalza en un convento de clausura o eremita durmiendo en una cama de piedras o tablas y comiendo con cucharillas de madera y sabe Dios cuantas cosas más, resultará muy penoso, esto no gusta mucho, pero existen muchos que han abordado el sendero de esta manera como Milarepa, San Pedro de Alcántara, Ramakrishna o Gandhi. En la Metafisica esto se aborda con una actitud mental muy positiva y acogiéndose a una síntesis de los métodos mas prácticos y positivos que han existido a través de los tiempos, sin dejar de cumplir con lo esencial. A veces el discipulado se hace muy duro cuando se tiene una personalidad rebelde, y se quiere hacer lo que entre en gana y no lo que se debe hacer y la personalidad se opone a las cosas como son, y todo se vuelve un desmán, y por supuesto el facilitador o maestro a cargo de ese estudiante, insistirá hasta un límite pertinente y si no, ese nexo se romperá y ya nadie responderá por la vueltas que de esa persona que era un discípulo, que a partir de ese entonces se sentirá libre en un sentido, pero desconocerá de donde ha caído preso.

El sendero se camina con sensatez, inteligencia, razonamiento lógico y no con el sentimentalismo cursi de la espiritualidad afectada, de posturas, frasecitas o amaneramientos creyendo en pajaritas preñadas.

Depende del karma de cada quien y la naturaleza del Rayo de la personalidad y del Cristo Interno, la relación con el maestro se puede esperar o forzarse. En la historia de los estudiantes espirituales ha habido de todo en este sentido, unos que fuerzan y encuentran, así como otros que no; algunos que esperan y les llega y otros que se quedan esperando toda la vida sin que les llegue nada, y unos tantos que no están preparados han forzado y después fracasan y muchas más modalidades muy largas de enumerarlas.

Cualquier estudiante esta en su derecho, si así lo desea, de forzar la relación con un maestro, es más, algunos Maestros esperan esto, que el estudiante pida, ruegue, suplique esta relación. Las relaciones de estudiante y maestro que se dan así son de las mejores. Lord Koot Hoomi es uno de los que a veces espera y dicen que lo pueden forzar. Ningún verdadero Maestro ni facilitador está esperando ni buscando a ningún estudiante por ningún rincón ni escondrijo. Por supuesto si llega el momento cósmico del encuentro del facilitador y el discípulo, y el estudiante esta perdido en una nube de impedimentos que no han sido generados por él, el Maestro puede que descorra las cortinas y aparezca. Es obvio que eso se dice así metafóricamente, pero no tiene nada que ver con una escena hollywoodiense. A los ojos mortales se verá como algo natural, pero si se analiza bien el asunto se darán cuenta que no fue tan normal y que algo mágico entró en acción. De todas formas la gente tiende a idealizar este encuentro de Maestro y discípulo, que cuando se narra se ve muy bonito, pero cuando se vive a veces se ve de lo más natural. Ha sucedido el caso de estudiantes que se han precipitado en una enseñanza espiritual y no se han dado cuenta de que poco a poco se les ha transformado en un chelado y han forzado al maestro o facilitador, este los ha tomado y les ha dispensado un inmenso cariño y andando en medio de las pruebas, algunas las ha pasado y en otras no ha estado preparado y en una de ellas se ha precipitado al abismo, causando un rompimiento muy traumático y por eso algunos maestros dicen que no debe ningún discípulo precipitarse al sendero.

De todas formas el discipulado o chelado es una de las vivencias mas hermosas que se pueden tener en la existencia y, como todo en la vida, tiene sus asuntillos por allí que resolver, pero es más lo lindo que lo amargo, lo satisfactorio que lo decepcionante. Les aseguro que ser un chela o discípulo da mas contentamiento que la práctica de cualquier hobbie, y menos decepciones o casi ninguna decepción de las que a veces dan las parejas, amistades, la sociedad o la política. “Dios no defrauda nunca a nadie”.

Por Rubén Cedeño

Grupo Metafísico de Madrid

Desde la Sede Central del Grupo Metafísico de Madrid Europa tengo el placer de darles la bienvenida a todos los que visitais esta puerta a las enseñanzas de los Maestros Ascendidos, de la edad dorada de su majestad Saint Germain y a la magistral exposición de su discípula directa, nuestra Amada Conny Méndez, cuyo legado recibimos de la mano de nuestro amigo Rubén Cedeño, para cuyo agradecimiento por su Amor, Instrucción y Amistad no conoce límites.

Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias públicamente también a las personas que componen el grupo interno que tengo el privilegio de dirigir, sin cuyo amor, buen hacer y apoyo incondicional, no podría realizar la tarea que libremente elegí en su momento, así como a todos los colaboradores que contribuyen con las conferencias e instrucciones día a día, fieles a su linea discipular y a su conciencia. 

Si en algo contribuye esta página, a la expansión de la luz, aunque sea de una persona, nos daremos por satisfechos.

por Domingo Laut Rodríguez