Desarruga la frente, no importa cuantos problemas hayas tenido o tengas. Respira profundo y tomate ahora un tiempo para estar contigo mismo y ser feliz. Coloca en tu aparato de sonido música armónica muy suave, de tiempo pausado y hermosa melodía, la que te haga más feliz, esto te traerá paz y alegría, ya que la música estridente produce angustia y ansiedad. Ponte una ropa de colores claros y alegres con las tonalidades del arco-iris, ya que los tonos obscuros entristecen el alma. Perfuma el ambiente y tu cuerpo con un olor agradable, ese que te hace feliz. Los malos olores deprimen y traen desarmonía. Arregla todo a tu alrededor y pon orden en tu casa y el lugar donde trabajas, ya que esto traerá a tu vida bienestar, porque “El Orden Divino es el Primer Hijo del Cielo”. Ahora siéntate y quédate tranquilo para que conectes dentro de ti mismo con el estado Supremo de la Gran Felicidad que habita dentro de ti, que esta en tu SER, que es tu Derecho Divino. El Estado Supremo de la Gran Felicidad esta al quedarte tranquilo, respirar, concentrándote solamente en la respiración que te hace estar vivo, te permite ser y te hace descubrir el Ser que eres tú mismo, y que tu felicidad no depende de una pareja que te ame o veas momentáneamente, del dinero que tienes, el tener un objeto que deseas, o el ser alguien y demostrárselo a los demás. La felicidad esta al encontrarte y ver que eres un Ser lleno de Vida con una mente capaz de producir milagros, con un mundo de sentimientos que no tiene por qué estar lleno de negatividad, frustraciones, autoritarismo, amenazas, sino de AMOR hacia las cosas bellas de la vida.