Como Ovejas
No vayan a pensar que porque están activando el Cristo Interno, amando al enemigo, no dejándose tentar, cumpliendo con las Bienaventuranzas, siendo la Luz del mundo y portándose bien, como dóciles ovejas, no los va a intentar morder ningún lobo. Jesús dice: «Yo os envío como ovejas en medio de lobos; sed pues prudentes como serpientes y sencillos como palomas». La prudencia es una virtud cardinal, que consiste en discernir, darse cuenta o distinguir lo que es bueno o malo, para rechazar la maldad o buscar su contrario en la bondad. La prudencia es sensatez. El ser buenos no quiere decir ser bobos. ¡Para nada! Hay que vivir alerta, no dormirse nunca y actuar como Jesús sugiere: «prudentes como las serpientes pero, al mismo tiempo, sencillos como las palomas».
