Peregrinaciones
Toda la vida han existido las peregrinaciones a los sitios donde han vivido Santos y Maestros del Cristianismo, el Islam, el Buddhadharma y el Judaísmo. Pero uno no va a buscar nada ni a cambiar peregrinando a algún sitio como una isla, Benarés, Roma, la Meca, Luján o Machu Pichu. Tú cambias y produces un milagro por un proceso interior. Entonces, ¿por qué se viene a Kushinagara o a otros sitios de peregrinación? Pues por nada. Y es allí donde está lo grande de venir así, por el solo hecho de venir. En esa actitud, ya no está el “yo personal” que busca algo para sí mismo y que crea ser más espiritual que los demás. Todo está respondido en el solo venir aquí por el simple hecho de venir, sin buscar nada, desposeído de deseo, tal vez sólo con amor por el Señor Gautama y nada más. Esto solo basta. Si el Nirvana es la extinción, la mejor forma de venir al lugar donde el Señor Gautama entró al Nirvana es extinguido.
